Motivación y Productividad

Tradicionalmente la productividad se ha definido como el cociente entre los resultados obtenidos y los recursos empleados para lograr esos resultados.

Si hacemos una rápida evaluación de lo que sería necesario para elevar la productividad en forma matemática, deberíamos entonces incrementar los resultados obtenidos o reducir los recursos que empleamos para haberlos logrado; la «o» de la expresión es inclusiva es decir, podrían cumplirse las dos proposiciones de manera simultánea lo que sería el mejor escenario para lograr el incremento. Esto significaría buscar obtener mejores resultados con menos recursos es decir «Más con Menos» y leyéndolo de esa manera nuestras mentes se empiezan a cerrar diciendo que eso no es justo o es imposible (Ya en el anterior post dijimos que debemos olvidarnos de esa palabra) .

Es correcto pensar que debemos tener cuidado al momento de pretender elevar la Productividad P(Resultados) descuidando la Capacidad Productiva CP (Recursos) puesto que los recursos no son infinitos y por otro lado cuando intervienen personas (No es adecuado considerar a las personas como recursos) los resultados no siempre se pueden anticipar en forma directa. (*)

Existe un concepto que cuando intervienen personas se debe utilizar en forma estratégica y hablamos de la «Motivación», las personas no son las mismas y tampoco tienen todas el mismo comportamiento. La Motivación; en su forma más simple, permite impulsar a las personas a realizar una acción determinada.

Entonces debemos identificar con precisión qué es lo que motiva a cada una de las personas de nuestro equipo de trabajo para que la productividad se vea incrementada y podamos obtener los resultados deseados.

Recalcamos el cuidado que se debe de tener para no «estrujar» los recursos sobre todo si hay personas involucradas, puesto que puede ocurrir que la calidad se vea afectada y los resultados nos sean adversos o lo que sería peor: totalmente negativos en el futuro por temas de calidad. «La calidad no es negociable». Ahora nos centraremos en la «Motivación».

Una persona con la adecuada «Motivación» será capaz de realizar los esfuerzos que sean necesarios para alcanzar el resultado requerido, es importante esto, porque constituye un aspecto psicológico que inyectará esa energía adicional para hacer inclusive lo inesperado. La motivación es el motor que nos impulsará a alcanzar nuestros objetivos, nos dará la fuerza necesaria y la voluntad requerida para continuar inclusive más allá de lo que podamos imaginar. Estas dos palabras «Motivación» y «Productividad» están entonces directamente relacionadas entre si, van de la mano y deben ser utilizadas con mucho cuidado, la primera es un arma que se debe aprender a utilizar para hacer que la segunda se mueva en la dirección que deseamos: «Hacia Arriba».

Para terminar, quiero indicar con claridad absoluta: «Motivación» no es «Manipulación». Hasta la próxima!

(*) Los conceptos de P y CP son tomados de «Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva» de Stephen Covey.

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